domingo, 13 de enero de 2008

Resumen de viejas notas de ajedrez y educación I

Durante el año 2006 hicimos con otros maestros de ajedrez y profesores distintas notas sobre el ajedrez relacionado con la educación de los niños.
Antes que nada hay que sentenciar que el ajedrez es una herramienta pedagógica que propulsa el razonamiento y la capacidad analítica.
Pasemos pues a los resúmenes de dichas notas del "viejo TYE":

1 ¿Cómo desarrollar la clase? (por Héctor Fiori)

Las clases grupales (generalmente de grado completo) siempre fueron un desafío para todos los docentes. Esto se debe a la dificultad no solo para poder realizar una clase entretenida para los niños ,sino también que posea los contenidos necesarios para garantizar la evolución en su nivel “de juego”.

Tomaremos como ejemplo una clase de grado completo ( 25 alumnos promedio) de 60 minutos. Dentro de ella debemos garantizar un modulo de juego frente al tablero , un modulo teórico frente al mural y finalmente la ejercitación escrita.

El primer punto es la distribución de tiempos para cada área. Mi experiencia me lleva a otorgar en este caso 30 minutos al juego frente al tablero , 20 minutos a la clase teórica y los restantes 10 a la ejercitación.

El mural es el momento mas importante en cuanto a contenidos, motivo por el cual la elección de la partida cumple vital importancia para el desarrollo de la clase. Como parámetros elementales debemos saber que las partidas deben ser relativamente cortas y dinámicas , ya que el nivel de atención del alumno irá decreciendo con el paso de los minutos y eso resulta terminante. Aquí hay algo que la experiencia me enseñó y es “mi arma secreta” la introducción a la clase. Ese momento es clave ya que la historia que contemos será el disparador de la clase y captara en mayor o menor medida la atención del alumno.

En casos de partidas con conceptos claros como mates elementales es útil que la clase teórica sea de la mitad del tiempo previsto y la otra mitad los niños entrenen entre si “ataque-defensa” con el objetivo de fijar inmediatamente esos conceptos.

La clase de ajedrez tiene su mecànica impuesta por el profesor pero que se debe adaptar (en cuanto a metodología y a contenidos) a las edades y niveles de los niños participanates de la misma.

2- Enseñanza a los niños

Al ajedrez se lo explica por medio de la lectura, de la explicación oral y escrita y se lo practica tablero mediante entre los distintos alumnos que toman parte de la clase. Es rol de los padres y profesores no desvirtuar esta labor.

El juego ciencia sirve para jugar, para pensar, para analizar distintas alternativas ante un problema planteado y para ...ganar (o perder). Aquí viene el quid de la cuestión: esa diferencia entre la victoria y perder o entablar (¡cómo vas a empatar con ese pibe que juega peor que vos!) está limitada por un abismo ya que se pasa de la alegría al llanto, de las risas al enojo, del esfuerzo recompensado a la tarea inútil, de los abrazos a los retos, en síntesis, del todo está bien al todo se encuentra mal.

Señala el gran maestro escocés Rowson en su brillante obra Los siete pecados capitales en ajedrez que el resultado ronda permanentemente en la cabeza de los jugadores porque la inexorabilidad del yerro en este juego es muchísimo más alta que en otras competencias. Es decir que en el ajedrez el error es sinónimo de derrota no de falla humana como todos tenemos constantemente. Y asumámoslo, padres, profesores, entrenadores y allegados al niño de una u otra forma le transferimos estos temores:

¡Cómo te vas a equivocar de esa manera!

¡No te dabas cuenta que con esa jugada perdías la partida!

¡Eso no es lo que te enseñé!

¡Tus padres se esfuerzan mucho para que vos hagas esto!

¡Si no clasificas olvídate de los próximos torneos!

Podríamos seguir agregando expresiones populares que ese oyen en cada campeonato pero la clave está en hacer un mea culpa y reconocer que alguna vez las hemos pronunciado aún con una buena intención detrás. Debemos aprender primero nosotros, la gente grande, a aceptar los errores, a saber que debemos convivir diariamente con las fallas propias y ajenas y que el ajedrez es una labor de humanos, por ende sujeta a fallas constantes (por algo el gran maestro Najdorf reiteraba que gana el que se equivoca anteúltimo). Además del error se aprende mucho porque se analiza mejor que el acierto por ello ¡demos la bienvenida a los yerros!

Inculquemos en los niños la necesidad de pensar para equivocarse lo menos posible pero nunca para ser infalibles.

La mentalidad formativa (de la que hablaremos en otra nota) debe primar por sobre la mentalidad competitiva, salvo que estemos refiriéndonos a jóvenes totalmente involucrados en el ajedrez competitivo por propia decisión.

Especialistas en psiquiatría y psicología nos dirían con absoluta razón que la victoria, el empate o la derrota también forman parte de nuestras vidas y no podemos cargar en nuestros chicos la mochila de nuestras propias frustraciones: ellos no van a ganar lo que nosotros hemos perdido. Ellos deben hacer su camino jugando, pensando, compitiendo con lealtad y siendo concientes de que por mayor que sea su esfuerzo (y eso es lo que realmente vale y merece ser ponderado) puede que se den cualesquiera de los tres resultados posibles.

Alejo de Dovitiis, © 2006.





1 comentario:

MF Fabiano Prates dijo...

Prezados Tácticos y Estrategas

Creo que la percepción de que es algo fundamental en el ensino del ajedrez el estimulo para que los chicos tengan buena salud emocional y mental, y no solamente técnica ajedrecistica justifica el valor de lo que fué escrito acá. La construcción del ser humano sano viene antes de la construcción del ajedrecista, y si se puede agregar los dos, tenemos el objectivo ideal para un maestro de ajedrez. Um saludo a todos.

MF Fabiano Prates (Brasil)
ffprates@gmail.com